Las fabricamos a medida para cada hueco, porque una mosquitera que no ajusta no sirve de nada: por dos milímetros de holgura entra lo mismo que sin ella. Por eso el trabajo empieza siempre con una visita para medir y termina con el montaje del bastidor ya fabricado.
Trabajamos las cinco familias habituales —enrollable, corredera, abatible, plisada y fija— en aluminio lacado, con malla de fibra de vidrio estándar o reforzada. El color se elige para que acompañe a la carpintería y no destaque en la fachada.
Si además esa ventana tiene la persiana renqueante, el técnico la mira en la misma visita: arreglar la persiana y medir la mosquitera se hacen de una sentada y se ahorra un desplazamiento.
Atendemos viviendas, caseríos, bajeras y locales de toda la comarca, de Durango a Elorrio, Berriz o Amorebieta-Etxano.