Conocemos el parque de casas
Sabemos qué persianas se pusieron en los portales de San Fausto, qué lamas llevan los pisos de Landako y con qué nos vamos a encontrar al abrir un capialzado en Kurutziaga. Eso ahorra visitas.
Persianistas de oficio para arreglar, motorizar o cambiar la persiana de su casa, su lonja o su pabellón. Vamos a domicilio, la vemos y le damos el presupuesto antes de empezar.
Persianas Belatz
Cinco trabajos y una manera de hacerlos: mirar primero, cambiar solo lo que está gastado y dejar la ventana funcionando antes de recoger las herramientas.
Lo que tiene de particular esta comarca
En Durango se pasa de un piso del casco a un caserío y de ahí a un pabellón del polígono en diez minutos de furgoneta. Y son tres persianas que no se parecen en nada, aunque el vecino las llame igual.
En el casco histórico y en el ensanche mandan los huecos irregulares: ventanas de madera que nadie ha cambiado, capialzados de obra sin registro y medidas que no son las de ningún catálogo. Ahí el trabajo empieza con una cinta métrica y termina fabricando el paño a medida, porque no hay persiana estándar que entre.
En la vivienda unifamiliar y el caserío el problema es el tamaño. Ventanales anchos, paños pesados, persianas que se manejan con manivela y cardán porque a mano no hay quien las suba, y una fachada que da al monte y se lleva todo el viento y toda la lluvia.
Y en el pabellón y la lonja ya no hablamos de lamas de aluminio sino de cierres metálicos: motor central, freno, cerradura y una puerta que se abre veinte veces al día.
Cuéntenos su caso
El persianista es un profesional especializado en persianas enrollables: trabaja a diario dentro del cajón y reconoce por el ruido qué pieza ha fallado antes de abrirlo.
Conocemos el parque de casas
Sabemos qué persianas se pusieron en los portales de San Fausto, qué lamas llevan los pisos de Landako y con qué nos vamos a encontrar al abrir un capialzado en Kurutziaga. Eso ahorra visitas.
Se repara antes de cambiar
La mayoría de las averías son una pieza de desgaste: una cinta, un recogedor, un rodamiento, un tope. Cambiar la persiana entera cuando no hace falta es caro para usted y cómodo para nosotros, así que no lo proponemos.
Casa, lonja y pabellón
El mismo equipo atiende la persiana del dormitorio y el cierre del taller. Para un negocio de la comarca eso significa un único teléfono al que llamar cuando algo deja de subir.
Cómo va el trabajo desde que nos escribe hasta que recoge el técnico.
Primero
Por el formulario, con dos frases: en qué planta está, si sube pero baja torcida, si la cinta se ha roto o si la manivela gira en vacío. Con eso ya sabemos qué piezas cargar en la furgoneta.
Después
Buscamos el día y la franja que le vengan bien, cualquier día de la semana. Si es una comunidad, hablamos con el administrador para ver varios portales de una vez.
La visita
Abre el cajón o el registro del capialzado, comprueba guías, eje, paño, cinta y recogedor, y le dice qué ha fallado y por qué. Sin desmontar nada que no haga falta.
Antes de empezar
Le damos el importe con las piezas y la mano de obra incluidas y espera su visto bueno. Si prefiere pensarlo, el técnico recoge y no ha costado nada.
Al terminar
Sube, baja, se para donde tiene que pararse y se queda limpio el suelo. Le explicamos qué se ha cambiado y qué conviene vigilar en las otras ventanas.
No publicamos tarifas porque dos persianas iguales por fuera dan trabajos muy distintos. Esto es lo que mira el técnico para calcular el importe que le dirá en la visita.
Una cinta y un recogedor son una reparación corta. Un eje vencido, un paño con lamas partidas o un motor quemado son otra cosa: más piezas y más tiempo subido a la escalera.
Un ventanal de salón de tres metros pesa mucho más que la ventana de un baño, necesita eje reforzado y casi siempre dos personas para montarlo.
Un monobloc moderno se abre por delante en un minuto. Un capialzado de obra del casco puede no tener registro, y entonces el acceso es parte del trabajo.
PVC, aluminio inyectado, aluminio extrusionado o lama de seguridad: cada uno tiene su precio de fabricación y su peso, que condiciona el resto de piezas.
Cinta con recogedor, manivela con cardán, o motor eléctrico. Cambiar de sistema —pasar de manivela a motor, por ejemplo— es un trabajo aparte que se presupuesta como tal.
Un tercero sin ascensor, un hueco interior o una fachada a la que solo se llega desde dentro de la vivienda cambian el tiempo de montaje, no el material.
Lo que sí es fijo: la visita y el presupuesto no se cobran y el importe se le comunica cerrado antes de que el técnico empiece. Si prefiere no hacerlo, no hay nada que pagar.

Comunidades, comercios y polígonos
Media comarca vive de los talleres y las naves de los polígonos, y ahí una puerta enrollable parada es un problema de otro orden: no se puede cargar, no se puede abrir el negocio.
Atendemos cierres metálicos enrollables de comercio, lonja, taller y garaje: motor central con freno, cerraduras, guías dobladas por un golpe, lamas sustituidas una a una y cuadros de maniobra. Y hacemos el mismo trabajo en comunidades de propietarios, donde lo normal es que todo el portal tenga las mismas persianas y la misma edad: si a una le ha llegado la hora, conviene revisar el resto en la misma visita.
Para administradores de fincas preparamos el presupuesto por escrito, con las piezas detalladas, para que se pueda llevar a junta sin traducciones.
Cierres metálicos en DurangoSi reconoce la suya en esta lista, ya sabemos por dónde empezar.
Es la avería número uno. El roce del pasacintas va deshilachando la cinta hasta que un día cede con el paño recogido arriba. Se cambia la cinta, y si el recogedor ya no muerde, también.
Casi siempre es el paño, que se ha descolgado de un lado, o una guía con el felpudo gastado. Si se fuerza, la lama final acaba saliéndose de la guía y hay que desmontar entero.
Típico de unifamiliar y caserío: el cardán o el cabezal reductor han perdido el engrane. Se sustituye la pieza; el paño y las guías suelen estar bien.
Ese golpeteo es el eje, que ha perdido el palier o el rodamiento del soporte. El golpeteo se oye desde el pasillo y la pieza cuesta poco mientras el eje siga recto.
Cuando una persiana pesa cada vez más, el candidato es el muelle del eje o unas guías secas. También es el momento de plantearse el motor, sobre todo en ventanales grandes.
En fachadas expuestas al monte el PVC se vuelve quebradizo y salta. Si faltan pocas se sustituyen; si el paño entero está vencido, se fabrica uno nuevo a medida.
Cómo trabaja un persianista
Una persiana no se puede llevar al taller. Está colgada de un eje, metida en un cajón y encajada entre dos guías atornilladas a la pared, así que todo —el diagnóstico, el presupuesto y la reparación— ocurre en su casa, con el técnico subido a una escalera.
Por eso el arreglo de persianas a domicilio exige llevar la furgoneta equipada como un taller móvil: cintas de varios anchos, recogedores, pasacintas, rodamientos, soportes de eje, flejes, topes, felpudo de guía, lama suelta de los perfiles más comunes y las herramientas para abrir un capialzado sin deteriorar la pared. Cuando la pieza está en la furgoneta, el aviso se resuelve en la misma visita.
Y cuando no está —un paño a medida, un perfil raro, un motor de una potencia concreta—, lo decimos en ese momento, se pide y se acuerda el día de vuelta. Lo que no hacemos es empezar a desmontar sin saber si podremos terminar.
El presupuesto se entrega antes de empezar, con las piezas y la mano de obra detalladas. Si le parece bien, se hace; si prefiere pensarlo o pedir otra opinión, el técnico recoge las herramientas y no hay nada que pagar por la visita.

Preguntas frecuentes
Y si su duda no está aquí, escríbala en el formulario: se la contestamos cuando le llamemos.
Pedir presupuestoDepende de la pieza que haya fallado y del tipo de hueco. No es lo mismo cambiar una cinta que sustituir el eje de un ventanal de tres metros o abrir un capialzado de obra que nunca ha tenido registro. Por eso no publicamos tarifas: el técnico ve la persiana, le dice el importe cerrado antes de tocar nada y usted decide.
No. La visita para ver la persiana y el presupuesto son sin compromiso. Cuando acepta, el técnico lo hace en esa misma visita si la pieza va en la furgoneta; cuando hay que fabricar el paño o encargar un recambio concreto, se fija otro día para volver.
Durango es cabecera de comarca y nosotros trabajamos en todo el Duranguesado: Iurreta, Abadiño, Traña-Matiena, Berriz, Izurtza, Mañaria, Garai, Atxondo, Zaldibar, Elorrio, Amorebieta-Etxano, Otxandio, Mallabia y Ermua. Al pedir la cita díganos la localidad y el barrio.
En el casco de Durango es lo habitual y no lo es. Las piezas de desgaste —cinta, recogedor, soportes, rodamientos, topes— son estándar y se sustituyen aunque el fabricante ya no exista. Solo cuando la lama concreta está descatalogada hay que hablar de cambiar el paño, y se lo decimos con la persiana delante.
Casi siempre. El motor va dentro del eje y la corriente puede llegar por canaleta o desde el punto de luz más cercano. En pisos con capialzado de obra hay que abrir el registro para trabajar, pero eso es quitar y volver a poner la tapa, no levantar la ventana.
Sí. Es una parte importante del trabajo: portales enteros con las mismas persianas y la misma edad, revisiones de varios pisos en una mañana y cierres de garaje comunitario. Preparamos el presupuesto por escrito para que la comunidad lo pueda llevar a junta.
Sí. En los polígonos de la comarca atendemos cierres enrollables de comercio, lonjas y pabellones: motores centrales, cerraduras, guías, lamas sustituidas y puertas que se han torcido por un golpe. Es un trabajo distinto al de la vivienda y lleva sus propias piezas.
Atendemos las 24 horas, todos los días, festivos incluidos. El día y la hora de la visita se acuerdan por teléfono; si trabaja fuera, se busca una franja que le venga bien.
Trabajamos en la villa y en los catorce municipios de la comarca. Estas son las zonas donde más nos llaman.
El casco de Durango, Kurutziaga y el entorno de la plaza de Ezkurdi concentran los pisos antiguos con capialzado de obra. En Landako, San Fausto y Errotaritxuena predominan los bloques de los años sesenta y setenta, con persianas de PVC que ya han cumplido su vida. Y en Eguzkitza, Larrinagatxu o los barrios altos de Iurreta y Abadiño el trabajo es el del caserío y el chalet: paños grandes, manivela y mucha intemperie.
Cuéntenos qué ventana es y qué hace la persiana. Le llamamos, acordamos el día y un técnico pasa a verla sin coste ni compromiso.
Esta web no lleva analítica ni publicidad. Solo se guarda que ha visto este aviso y lo que necesita el formulario para funcionar; está explicado en la política de cookies.