Cierres enrollables de negocio
Cuando el cierre no sube, el negocio no abre
Una persiana de casa que se atasca es una molestia. Un cierre metálico parado es una persiana bajada en la puerta de un taller, una lonja o una tienda: no se carga, no se entra y no se factura.
Por eso los cierres los tratamos aparte. Son mecanismos más pesados, con motor central, freno de seguridad, cerraduras y guías de acero, y con un uso mucho más intenso: abren y cierran varias veces al día, todos los días.
Trabajamos en comercios del casco de Durango, en bajeras y lonjas de los barrios y, sobre todo, en los pabellones de los polígonos de la comarca, donde la puerta enrollable es parte de la maquinaria del negocio.
Y si en el mismo local hay ventanas con persiana de aluminio, las vemos de paso: al final es el mismo oficio de reparar persianas, con otro tamaño de pieza.